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El insomnio es la falta de capacidad de una persona de poder conciliar el sueño, permanecer dormido o dormir las horas necesarias para descansar adecuadamente. En la actualidad, el acelerado ritmo de vida, el estrés, o los problemas son los principales factores que desencadenan que muchas personas padezcan este trastorno.

Consiste en una reducción de la capacidad para dormir, manifestándose de diversos modos que dan lugar a diferentes tipos de insomnio; de inicio o de mantenimiento. El de inicio son problemas para conseguir el primer momento del sueño en menos de 30 minutos. Por otra parte, el insomnio de mantenimiento, es un problema para mantener el sueño, produciéndose despertares nocturnos de más de 30 minutos de duración o despertándose definitivamente de manera precoz sin haber dormido casi. 

La media de descanso de una persona es de 8 horas diarias. El número de horas de sueño varía de unas personas a otras, existe un rango que oscila entre 4 horas “poco dormidores” a 10 horas “grandes dormidores”, considerándose estos valores dentro de la normalidad. Hoy en día son más los que se suman al grupo de las personas que padecen insomnio.

Los síntomas de este trastorno son fáciles de detectar, ya que cada uno nota las dificultades para conciliar el sueño, despertarse en varias ocasiones durante la noche, o levantarse antes de tiempo. La falta de descanso se manifiesta a lo largo del día causando cansancio, debilidad, lentitud a la hora de procesar información, irritabilidad, depresión, ansiedad, etc.

Para poder afrontar el insomnio debemos cambiar los malos hábitos, combatir los pensamientos que aumentan la preocupación, e intentar reducir la elevada activación emocional asociada a estas variables. A continuación, te detallamos brevemente unos consejos.

1. No debes utilizar el dormitorio como lugar de trabajo ni realizar otras actividades que no sean el reposo. De este modo nos ayudará a asociar la cama con el sueño
2. Debes establecer una rutina saludable evitando las cenas copiosas que puedan dificultar la digestión
3. Acostarse a la misma hora para que el sueño se convierta en un hábito
4. Evita tabaco, alcohol y bebidas excitantes
5. No es aconsejable hacer ejercicio intenso antes de ir a dormir
6. Las siestas deben ser cortas
7. No consumir grandes cantidades de líquidos antes de acostarse para evitar que la necesidad de ir al cuarto de baño interrumpa el sueño

Si los efectos del insomnio empiezan a hacerse presentes en tu día a día, lo mejor es que acudas a nuestros especialistas. Dado que las causas pueden ser múltiples y variadas, cada caso debe estudiarse de manera individualizada.