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La voz es la consecuencia de la acción combinada de una serie de órganos, músculos, cartílagos, huesos y sistemas funcionales.
Es la acción del cuerpo en su conjunto, dependiendo de la postura que adoptemos y de la manera que respiramos, los aspectos psíquico y emocional de cada persona lo que juega un papel importante.
Hay que cuidar la voz para que no aparezcan disfonías, que recibe este nombre por englobar a todo trastorno de la voz cuando se altera la calidad de ésta en cualquier grado exceptuando el total, en cuyo caso se denominaría afonía.

Ocho de cada diez casos de afonía o disfonía se deben a un mal uso o abuso de la voz. La franja de edad más frecuente es de 25 y 45 años. Profesiones como cantantes, docentes, actores, locutores, son las de más riesgo por ser la voz su instrumento de trabajo y utilizarla, por lo general, durante más tiempo y con mayor intensidad y tensión muscular.

Las mujeres, debido a su anatomía y fisiología, son más susceptibles que los hombres a sufrir trastornos de la voz. La laringe femenina depende del estado hormonal de la mujer; las cuerdas vocales pueden estar congestionadas en algunas mujeres durante los días de la menstruación. Las cuerdas vocales de la mujer producen más vibraciones por segundo y reciben más impactos que en el hombre, condicionando así que la voz sea más aguda. ¿Cómo sacar partido a tu voz? Las siguientes pautas de higiene vocal te ayudarán.

  • Evitar hábitos nervioso de abuso vocal como el carraspeo, hablar sin aire…
    Debemos observarnos cuando aparecen y tratar de evitarlos.
  • No hablar mucho durante la práctica de ejercicio físico, esperar a que nuestra respiración vuelva a la normalidad.
  • No hablar mientras se llevan o empujan cargas, es preferible concentrarse en la respiración y en controlar el esfuerzo coordinando ambas cosas.
  • No hablar con voz monótona y/o tono bajo, intentar hablar con variación de tonos, por ejemplo marcando bien los signos de interrogación a la hora de realizar preguntas.
  • No contener la respiración mientras se piensa lo que se va a decir, ya que se tensa la garganta. Es recomendable mantener la garganta relajada y comenzar a hablar de forma coordinada.
  • Procurar no poner tensión en la parte superior del tórax, hombros, cuello y garganta al inspirar o emitir sonidos, tratando de alinear nuestro cuerpo y que se mantenga relajado junto con una respiración natural.
  • Intentar no hablar con frases largas, ya que el ciclo espiratorio no sería el natural. Por ello, debemos hacer pausas para que nuestro habla sea más lenta y esté controlada.
  • Evitar chillidos o gruñidos, reduciendo al mínimo la tensión muscular y el abuso vocal.
  • Evitaran el estrés, la ropa ajustada y los ambientes no saludables, intentando mantener una actitud positiva y calmada.
  • Es preferible mantener una buena alimentación y evitar excesos de sal, comidas fuertes y picantes.

Por tanto, los objetivos del programa de rehabilitación logopédica para mejorar nuestra voz, deberá contemplar la reeducación de la respiración instaurando la respiración costo-diafragmática-abdominal; establecer una portura corporal adecuada; relajar la musculatura tanto local como generalizada de cuello, trapecio, maxilar,faringe, lengua, diafragma y abdominales; y corregir la utilización de las cavidades de resonancia y preparar la voz.

 

Cristina García Martínez, logopeda en el IVANN.