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Los sueños y la forma de producirse han sido y siguen siendo uno de los grandes misterios para el hombre.

Durante años, la psiquiatría y la neurología han tratado de descubrir la arquitectura de los sueños pero todavía son  muchas las incógnitas que rodean este universo.

Paul McCarney aseguraba en 1980 que gracias a un sueño, se despertó con la melodía de Yesterday en la cabeza, también el medico canadiense Frederick Grant soñó con el experimento que supondría uno de los descubrimientos médicos  más importantes de la historia, la insulina. Y es que el mundo de los sueños es absolutamente fascinante, por ello hoy te contamos algunas curiosidades.

Gracias a un estudio realizado por un grupo de neurocientíficos de Estados Unidos, Italia y Suiza, se ha descubierto que el sueño tiene su propia fuente autónoma,  en la que la actividad del cerebro es diferente al sueño REM (estado en el que el cerebro continua su actividad aunque el cuerpo duerme). José Luis Trejo, neurocientífico del Instituto Cajal (CSIC) y vicepresidente del Consejo Español del Cerebro considera que “Se trata de un avance  en nuestra comprensión del cerebro ya que se incrementa nuestra capacidad de analizar conscientemente los sueños de una persona”.

El descubrimiento de esta zona del cerebro llamada ‘zona caliente’ considera la posibilidad de recordar horas y horas de sueño de las que hasta ahora solo se recordaban los últimos minutos.

Según J. Allan Hobson, psiquiatra y uno de los investigadores más importantes del sueño, afirmo que si se sueña algo sobre un proyecto en el que se trabaja, se recuerda y parece una buena idea o es algo positivo, adelante con ello. “El cerebro compone secuencias complejas a partir de los elementos que ya conoce y las inventa ‘casi’ al azar, y algunas pueden ser tan verosímiles, que por una cuestión de probabilidades elementales, pueden convertirse en reales”, explica Trejo.

En cuanto a la conciencia de los sueños los científicos concluyeron en este mismo estudio, que para el cerebro un sueño es una experiencia real y no inventado. Por ello alguna vez nos ha pasado que los primeros minutos al despertar dudamos si se trataba de un sueño o era una realidad.

Otro aspecto íntimamente relacionado con los sueños son las emociones.

Según Trejo aquellas vivencias con un alto componente emocional tienen una mayor probabilidad de aparecer en sueños. “Es más frecuente soñar con cosas que nos preocupan o que nos ilusionan”.

Desde luego, todo un mundo fascinante que te anima a soñar con proyectos ilusionantes que quizás algún día se cumplan.