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1. ¿EN QUE CONSISTE LA MIGRAÑA?   

En
primer lugar, hay que decir que la “migraña” no es sinónimo de
cefalea. La migraña (también denominada “jaqueca” es solo un
tipo de cefalea o “dolor de cabeza” de los más de 150 tipos
descritos y clasificados, si bien es uno de los más
frecuentes y, junto con la cefalea tensional, supone casi el 90% de
todos los casos de cefalea que acuden a nuestra consulta.

Hay
que decir que la migraña es una enfermedad crónica benigna de
carácter episódico, con un importante componente hereditario
(aunque a día de hoy se conoce tan sólo una mínima parte de la genética
de la migraña) y que se presenta en forma de crisis de dolor de
cabeza muy intensas y discapacitantes.

La
migraña tiene un fuerte impacto socioeconómico en nuestro país ya
que repercute en la calidad de vida de los pacientes y supone en
muchos casos una gran discapacidad temporal para realizar con
normalidad su vida diaria laboral, social y familiar, acarreando
además muchos gastos directos e indirectos.

2. ¿ES UNA ENFERMEDAD FRECUENTE?

Según
la OMS la prevalencia de la migraña en España oscila entre el
12-15% de la población, que en números absolutos supone casi 5
millones de habitantes, aunque probablemente este infradiagnosticada
ya que se estima que sólo 1 de cada 2 pacientes migrañosos consulta
con el médico y es diagnosticado correctamente.

La
migraña, que es más frecuente en la mujer (proporción 3:1)
comienza en edades tempranas (en el 85% de los casos se inicia antes
de los 30 años pudiendo iniciarse incluso en la infancia) y se
desarrolla durante toda la vida en forma de episodios recurrentes de
cefalea que en ocasiones (sobre todo por el abuso de analgésicos)
puede derivar a una cefalea crónica diaria ( esto ocurren en un 3-5%
de la población).

3. ¿CUÁL ES LA CAUSA?

La
causa de la migraña todavía es desconocida aunque se conoce bien su
fisiopatología (“como se produce”;). Se sabe que el dolor y los
síntomas que acompañan a la migraña se producen por un conjunto de
alteraciones neuroquímicas y de los vasos sanguíneos cerebrales en
pacientes con una cierta predisposición genética ( es decir con
antecedentes familiares de migraña ).

Hay
una serie de factores o situaciones que precipitan o favorecen la
aparición de una crisis de migraña: los más comunes son el estrés
(ya sea físico o psíquico), la menstruación o la toma de
anticonceptivos orales en el caso de las mujeres y la falta o el
exceso de sueño. Otros elementos precipitantes menos frecuentes son
los cambios de tiempo y ciertos alimentos como el chocolate, el
alcohol, el café, los frutos secos, embutidos, quesos fuertes,  y condimentos de la
comida china (aunque hay que puntualizar que esto no ocurre en todos
los pacientes). También se ha relacionado con el ayuno y los olores
intensos.

4. ¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El
diagnóstico de la migraña se basa en la clínica (es decir, por los
síntomas que describe el paciente). Se caracteriza por la aparición
de un dolor de cabeza de inicio gradual habitualmente unilateral
(aunque también puede doler toda la cabeza) de carácter pulsátil
(en forma de latidos en el interior de la cabeza) y de gran
intensidad que empeora con una actividad física leve como agacharse
o subir escaleras y que puede llegar a ser muy discapacitante
dificultando o impidiendo su actividad diaria habitual. Además el
dolor puede acompañarse de náuseas, vómitos e intolerancia al
ruido o a la luz. Suele durar 4-72 horas si no se toma medicación.

Existen
básicamente dos tipos: Migraña sin y con aura. Llamamos aura
migrañosa a un conjunto de síntomas neurológicos transitorios
(como pueden ser: visión de manchas o luces brillantes, sensación
de “acorchamiento” u “hormigueo” en una parte del cuerpo o
incluso una alteración del lenguaje) que preceden al episodio
migrañoso y que ceden a medida que se instaura el dolor de cabeza.

Mediante
la entrevista clínica con el paciente y una adecuada exploración
neurológica los especialistas debemos diferenciar una cefalea
primaria como es la migraña (en este caso la cefalea es la propia
enfermedad), de las cefaleas secundarias que son aquellas en las
que la cefalea no es más que un síntoma de una patología
subyacente (que puede ir desde una sinusitis hasta una lesión
cerebral como pueda ser un tumor mucho más grave). Existe una serie
de indicadores que despiertan la alarma cuando un dolor de cabeza
puede traer consigo un trastorno más grave y que ponen al
especialista en alerta, como son: una cefalea de reciente aparición
(sobre todo si el paciente es de edad avanzada y nunca ha padecido de
dolores de cabeza, un cambio en las características de su cefalea
habitual o un aumento de la intensidad del dolor a lo largo de los
días, la falta de respuesta a los analgésicos, la interrupción del
sueño por las noches ó la presencia de alteraciones neurológicas
persistentes. Algunos pacientes llegan a la consulta preocupados
porque padecen cefaleas desde hace muchos años y eso paradójicamente
es un dato tranquilizador porque si llevan mucho tiempo conviviendo
con el dolor no se va a asociar a nada malo.

5. ¿CÓMO TRATAMOS LA MIGRAÑA?

Es
importantísimo informar y educar a la población migrañosa para
evitar la automedicación que puede conducir a un abuso de
analgésicos con el consiguiente riesgo de transformación de una
migraña episódica a una cefalea crónica diaria resistente al
tratamiento. Se debe consultar siempre con su Médico de Atención
Primaria (MAP) para un diagnóstico correcto (ya que como hemos visto
no todas las cefaleas son migrañas) y un tratamiento adecuado que ha
ser individualizado. En algunos casos, sobre todo cuando existan
dudas diagnósticas o el paciente no responda a la medicación tendrá
que ser remitido al especialista que es el Neurólogo. .

La
migraña no tiene tratamiento curativo (como hemos dicho es una
enfermedad crónica) pero sí existen buenos tratamientos, por un
lado para aliviar el dolor de las crisis agudas de migraña
(tratamiento sintomático) y por otro lado podemos aplicar un
tratamiento preventivo que tiene como objetivo reducir la frecuencia
e intensidad de las crisis y que usaremos solo cuando éstas sean o
bien muy frecuentes o muy discapacitantes.

Como
tratamiento sintomático para combatir la crisis de migraña
utilizaremos los antiinflamatorios (tipo ibuprofeno o naproxeno) si
la intensidad del dolor es leve-moderada y un tratamiento más
específico como son los triptanes si el dolor es de intensidad más
severa o no responde a los antiinflamatorios. Lo que es muy
importante es insistir al paciente en que debe tomar la medicación
que nosotros recetemos siempre al inicio del dolor (cuanto antes
mejor) ya que una vez que se instaura la migraña responde peor a los
tratamientos. Para aquellos pacientes en los que la cefalea se
acompaña de vómitos intensos existen formulaciones bucodispersables
e intranasales o incluso puede asociarse un antiemético.

Con
respecto a los tratamientos preventivos existen diferentes tipos y,
como hemos dicho , sólo los aplicaremos a aquellos pacientes con
crisis de migraña muy frecuentes (3 ó mas crisis al mes) ó muy
discapacitantes. Usaremos uno u otro en función de las
características del paciente y de su migraña y se debe tomar de
forma continuada durante 3-6 meses.

Las
terapias alternativas (yoga, acupuntura…) y sobre todo el ejercicio
físico regular son terapias de relajación que pueden ayudar a
reducir el estrés que como hemos comentado es uno de los factores
desencadenante de migraña más frecuente. Además la fisioterapia
cervical puede ser útil en pacientes que asocian un importante
componente cervicogénico.

6. ¿QUE CONSEJOS O RECOMENDACIONES DARÍA AL
PACIENTE MIGRAÑOSO?

La
primera recomendación es que no se automediquen. La ingesta de
fármacos sin control puede hacer que una cefalea ocasional se
transforme en un dolor diario.

El
paciente con dolor de cabeza debe acudir siempre a su médico para
recibir un correcto diagnóstico y un adecuado tratamiento que debe
ser individualizado según sus propias peculiaridades. En algunos
casos precisará ser valorado por el especialista.

Otra
recomendación es que el paciente no se deje llevar por fármacos
“maravillosos” con los que el dolor de cabeza desaparece para
toda la vida. La migraña es un trastorno crónico y no existen
medicamentos curativos. No obstante con los tratamientos sintomáticos
y preventivos, el 90% de los pacientes encuentra mejoría.

Para
poder prevenirla de manera eficaz es importante aprender a
identificar los factores desencadenantes de la migraña en su caso
particular y eludir aquellos que sean evitables.

Algunos
consejos útiles para el paciente migrañoso son:

  • Mantener
    una buena higiene del sueño (no dormir poco ni en exceso).
  • Comer
    con un horario regular evitando el ayuno prolongado.
  • Evitar
    aquellos alimentos que detecte como desencadenantes de la crisis de
    migraña.
  • Evitar
    la ingesta excesiva de cafeína.
  • Utilizar
    técnicas de relajación y practicar ejercicio físico regular para
    reducir el estrés y la ansiedad
  • Evitar
    el sobrepeso.
  • Evitar, si es posible, y siempre bajo consejo médico la toma de ACO.
  • Durante
    la crisis de migraña busque un ambiente relajado y tome la
    medicación indicada por su médico tan pronto como se inicien los
    síntomas.
  • Evitar  el consumo frecuente e indiscriminado de analgésicos y la
    automedicación que pueden cronificar la cefalea.

7. ¿ EN QUE CONSISTE UNA UNIDAD DE CEFALEAS?

Las Unidades de Cefaleas, como
la existente en el Hospital Mancha Centro, estan integradas por neurológos expertos en el campo de la migraña y otras cefaleas que
se encargan de atender a paciente complejos con cefaleas de dificil
diagnóstico o manejo.

8. ¿UNA CONCLUSIÓN O MENSAJE FINAL?

Evitar
automedicarse y consultar siempre con su médico . Un correcto
diagnóstico, un adecuado tratamiento y un buen conocimiento de la
enfermedad, así como hábitos de vida saludables , son las claves
para luchar contra la migraña.

Vídeo de información sobre migraña y otras cefaleas
de la Sociedad Española de Neurología
(Ver en Youtube)