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Si buscamos el significado de la palabra ataxia encontramos que la definición es la falta o ausencia de orden. Las personas que padecen ataxia presentan falta de coordinación y torpeza. Esta descoordinación puede afectar tanto a los miembros superiores como a los inferiores, así como a los movimientos oculares, al habla… La ataxia en sí es un síntoma y no una enfermedad, pero existen algunas enfermedades que por la sintomatología que presentan se llaman de ese modo, como por ejemplo la Ataxia de Friedrich. Concretamente esta enfermedad es genética y se hereda.  En el caso de esta patología, los síntomas se producen por el desgaste de estructuras en zonas del cerebro y de la médula espinal encargadas de controlar la coordinación y el movimiento muscular entre otras funciones. Generalmente los síntomas comienzan a aparecer en la infancia antes de la pubertad. Entre los síntomas que padecen destacamos la dificultad para hablar, cambios en la visión e hipoacusia. También problemas en los pies, debilidad muscular, pérdida de la coordinación y del equilibrio lo que favorece las caídas. Además la marcha se vuelve inestable, empeorando con el tiempo y los reflejos de las piernas se vuelven ausentes.

Todas las personas que presentan algún tipo de ataxia sufren problemas en el cerebelo. Esta estructura del cerebro humado es la encargada de organizar los pasos a la hora de realizar una actividad. De ahí que estos pacientes tengan dificultad para seguir una actividad encomendada por muy rutinaria que ésta sea. La afectación de esta área puede deberse a un daño estructural directamente del cerebelo. Puede ser también por lesión en las vías que llevan la información a éste. O bien, puede estar la lesión en las vías que conectan esta estructura con otras. En otros casos, la ataxia aparece por la ingesta de algún fármaco que afecta con mayor contundencia a las estructuras cerebelosas.

Sin duda existe un amplio abanico de posibles causas de la ataxia. Según las causas, los pacientes presentan más o menos síntomas y de mayor o menor gravedad, pero siempre aparece esa torpeza y descoordinación que será lo que trabajaremos desde la fisioterapia.

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Una vez definida la ataxia y descritas sus características pasamos al tratamiento. Primero que nada aclarar que la ataxia no tiene cura, son síntomas que se encuentran normalmente en enfermedades degenerativas y por tanto crónicas. Así pues, el tratamiento tanto médico como desde la fisioterapia esta enfocado a mantener el mejor estado posible, paliar las dolencias, etc. Aunque depende de cada caso, el tratamiento más apropiado para estos pacientes incluye tratamiento médico, tratamiento fisioterápico y la colaboración de la figura del logopeda. Todos estos profesionales deben trabajar en equipo para adaptar entre todos el tratamiento al máximo. En cuanto a la frecuencia y el tiempo de tratamiento no hay parámetros estrictos pero si es conveniente que semanalmente se acuda a fisioterapia un par de veces y al menos una al logopeda. Con el tiempo también suelen necesitarse férulas y otros dispositivos ortopédicos. Para hacer un buen uso de estos productos es necesario un entrenamiento previo para que el paciente se familiarice y pueda trabajar cómodamente con éstos.

Como vemos el tratamiento no es un protocolo estandarizado sino que depende del estado del paciente y de las características de los síntomas que presente. En algunos pacientes solamente podremos dedicarnos a mantener la mejor calidad de vida posible y facilitarle las cosas para que sean lo más independientes y funcionales en su día a día. En cambio, con otros aun estamos a tiempo de trabajar actividades con pautas más complejas. Por ejemplo, solicitar un ejercicio que incluya coordinación bimanual, o coordinación de brazos con piernas… También es muy interesante pedir al paciente una actividad compuesta de varios pasos que deba seguir para conseguir el objetivo. Como hemos mencionado antes los pacientes cuentan con cierta dificultad para coordinar movimientos. La dificultad muchas veces es física, nos referimos con ello a que es a nivel muscular donde esta la afectación que impide que se ejecute el movimiento tal y como la persona pretende. Sin embargo, en muchos casos la dificultad está en la interpretación de la actividad en su conjunto ya que los pacientes no perciben todas las características de aquello que se les pide. Fallan en el desglose secuencial de la actividad encomendada. En algunos casos esto se debe a que no pueden entender y ejecutar dos pasos a la vez, y en otros, se debe a que no conciben correctamente la secuencia y hacen los distintos pasos pero siguiendo un orden incorrecto.

 

Ya sea por una causa o por otra, todos aquellas personas que padecen Ataxia, pueden encontrar en la fisioterapia una manera de sentirse mejor. Para todos ellos el IVANN Instituto Valenciano Neurociencias,  cuenta con un tratamiento dirigido y personalizado.

María Gómez Orts, Fisioterapeuta de IVANN